Nuestros bungalows son el teatro de una convivencia singular entre tres depredadores, reunidos alrededor de un frigorífico. Si el ser humano y el perro buscan naturalmente la compañía de los demás, el gato tiende a ser más solitario. Como ilustró tan bien Ira Lewis: El perro piensa: me alimentan, me protegen, deben ser dioses. El gato, por su parte, piensa: me alimentan, me protegen, debo ser un dios.
Cómo llegar
Haga clic para revelar el mapa interactivo.
El futuro nos espera con grandes espectáculos, ¡prepárate para disfrutarlos!